Tuesday, April 26, 2011

La travesía de la poesía

Este es el primer informe que escribí durante el semestre del invierno.  Gabriela Mistral fue la primera poeta que estudiamos. Me alegre mucho su poesía porque ella enfoca en la maternidad, la educación de los niños, y en la naturaleza también. Este ensayo es una exploración de algunas de sus obras preciosas.


Un viaje por el mundo de Gabriela Mistral
            Una de las preguntas más extensiva del mundo literario es, ¿Cómo determina quiénes son los escritores mejores de ciertos períodos?  La repuesta se encuentra en las mentes de los lectores depende del impacto que tienen sus obras en las vidas de personas ordinarias.  Por ejemplo, la poesía, la escritura y la pasión de Gabriela Mistral han influido en numerosos chilenos y otros por el mundo, mientras su legado aún vive hoy en día.  De acuerdo con la autor, a Stella Salinero, Gabriela Mistral tenía la habilidad de conectar con la naturaleza y hablar al público por su preciosa voz poética.  Gabriela Mistral fue una de las figuras literarias más destacadas de Chile y también del siglo XX.  De hecho, ella fue la primera chilena y primera mujer latinoamericana en ganar el Premio Nobel de Literatura (Rubio, 163).  Cabe notar que su nombre oficial es Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga, pero por la admiración que sentré hacia sus escritores favoritos, Frédéric Mistral y Gabriele d’Annunzio, lo cambió (Wikipedia).  En este informe, analizarán cinco poemas de Gabriela Mistral para explorar su estilo único.
            El primer poema se llama, “Futuro” y está en el primer libro llamado Desolación.  Este libro fue publicado en la segunda etapa de su creación poética y presenta la transformación de la niñez a la juventud.  Por lo tanto, “Futuro” es una representación excelente de esta etapa literaria porque exhibe algunos temas fundamentales de Mistral.  Por ejemplo, “el contacto con la naturaleza es crucial para la poeta, sobre todo en la infancia, lo que permite mantener los sentidos personales y desarrollar una conciencia y conocimiento pleno del mundo,” (Salinero, 1).  La primera y segunda estrofas mencionan elementos de la naturaleza que son muy típico de Mistral (19):
El invierno rodará blanco,
sobre mi triste corazón.
Irritará la luz del día;
me llagaré en toda canción. 

Fatigará la frente el gajo
de cabellos, lacio y sutil.
¡Y del olor de las violetas
de junio, se podrá morir!
 
También, Mistral utiliza las estaciones del año para comparar el pasaje del tiempo con la naturaleza.  Por eso, este poema puede conectarse con la actualidad porque por el año, se enfrenten los problemas cotidianos, pero una tiene que recordar que todo pasará y mejorará con el tiempo.  A parte de la comunión con la naturaleza, otro tema evidente en este poema es la pérdida de la juventud.  Por ejemplo, en el verso once, “No espigará entre mis rodillas, un niño rubio como mies,” presenta este sentimiento.  Además, parece que la voz poética tiene miedo del futuro y del concepto del desconocido.  En general, “Futuro” demuestra algunas de las preocupaciones más comunes que se hallan los seres humanos.  Aunque hay un sentido que la voz poética no quiere crecerse, todavía existe un poco de la esperanza por la transformación de las estaciones y del tiempo.
            Otrosí, el segundo poema se llama, “Plantando El Árbol” del libro, Ternura y la sección, Casi Escolares (Mistral, 184).  Los temas fundamentales de este poema son la niñez y la comunión con la naturaleza.  Básicamente, es una comparación entre la vida de un árbol y el crecimiento de una persona.  El lector puede sentir la conexión fuerte con la naturaleza que tiene Mistral porque el mensaje del poema está centrado de las semejanzas y la relación única entre los humanos y sus medios ambientes.  Por ejemplo, ella usa la personificación del sol y de plantar el árbol en las primeras dos estrofas:
A la Tierra despertamos
de sueno de castor
y en los brazos le dejamos
el alerce danzador

Cantemos mientras el tallo
toca el seno maternal.
Bautismo de luz da un rayo
y es el aire su pañal.

Las palabras y las frases que usan Mistral, como “A la Tierra despertamos” y “Bautismo de luz da un rayo y es el aire su pañal”,  crean un tono muy íntimo.  Tal vez Mistral quiera mostrar que sin los esfuerzos positivos de los humanos a las plantas y su hábitat, no podrían sobrevivir.  Además, es evidente que el lector puede imaginarse este plantando y el crecimiento de una semilla como el disfrute del nacimiento de un bebé.  Naturalmente, es común de Mistral escriba sobre la niñez porque su vocación principal fue ser maestra de los niños (Salinero, 161).  Sin embargo, al final hay un cambio de esta emoción sentimental porque Mistral menciona la muerte y los malos tratos a los árboles.  En la última estrofa cuando menciona, “y le juro protección cuando el viento, cuando el frío, cuando el hombre matador,” surgiere que tal vez los seres humanos son los matadores.  Por ejemplo, con la construcción de las fábricas y la industria, mucha gente se olvida sobre la conexión personal y esencial que necesitan los humanos con la naturaleza.  Generalmente, “Plantando El Árbol” promueve la importancia de no sólo las vidas humanas, sino las de los árboles, las flores, las plantas, y la ecosistema en total también.
            Adicionalmente, el próximo poema se llama “Balada de mi nombre” y está en Del Poema de Chile al Legado de Gabriela Mistral (Mistral, 499).  Los temas de este poema son la soledad y la tristeza de la vida.  A veces, es tan fácil olvidarse los elementos más básicos de la vida y en este caso, es el nombre y lo que significa que están olvidados.  Los primeros versos establecen el ritmo y el tono del poema; “El nombre mío que he perdido, ¿dónde vive, dónde prospera?” (Mistral, 499).  Estas preguntas crean un sentido de la pérdida de identidad porque la voz poética no se siente unida con su nombre; un componente muy significativo de la identificación personal.  Otra vez, la poeta use la metáfora para describir el nombre: “Nombre de infancia, gota de leche, rama de mirto tan ligera. De no llevarme iba dichoso o de llevar mi adolescencia y con él ya no camino por campos y por praderas,” (Mistral, v. 2-7, 499).  El hecho que ella use las características físicas como, la acción de caminar y su peso propone que el nombre merece una balada como esta.  Hacía el final, menciona Mistral un viaje que toma con el nombre, (499):
Pero me cuentan que camina
por las quiebras de mi montaña
tarde a la tarde silencioso
y sin mi cuerpo y vuelto mi alma

Según el modo del poema, este camino refleja el viaje por la vida de que a veces, las personas no pueden encontrar sus lugares en el gran mundo.  Por lo tanto, “Balada de Mi Nombre” admite que este sentimiento de falta de identidad, “sin mi cuerpo y vuelto mi alma,” (Mistral, v. 17, 499), no es tan raro.
            El cuarto poema se llama, “Cascada en Sequedal” y está en el libro, Tala y en la sección, Materias (Mistral, 259).  A la primera mirada de este poema, la repetición de las frases, “Ganas tengo de cantar”,  “madre mía”, y la grita para el agua siguiere que hay una falta de este líquido vital.  También, parece que hay una ausencia de la madre de la poeta, que es otro elemento vital de la vida.  Por ejemplo, las estrofas siguientes expresan la emoción intensa que tiene una hija por su madre y la comparan con la necesidad del agua para sobrevivir:

Cae donde cae
y ayer no rodaba;
cerca de mi cuerpo
se despena y llama.

Me paro y escucho,
sin ir a buscarla:
¡agua, madre mía,
E hija mía, el agua!

Otra vez, el tema de la naturaleza aparece, y también, el tema de la maternidad es importante.  Aunque Mistral nunca fue madre, como su pasión de enseñar a los niños, ella siempre hace alusión a la maternidad en mucha de su poesía (Wikipedia).  
            Finalmente, el quinto poema es llamado, “Acción de Gracias” y puede encontrarse en el libro, Del Poema de Chile al Legado de Gabriela Mistral (Mistral, 511).  El tema fundamental de este poema es el gran agradecimiento que tiene Mistral por su vida cotidiana, y por supuesto, su gratitud a Dios por todo lo que tiene.  La primera estrofa introduce el concepto de la Sagrada Familia y utiliza los miembros de la familia para personificar el día.  Por ejemplo, cuando los menciona ella usa mayúsculas y dice, “Gracias, Señor, por el día que asoma devuelto como el Padre y el Hijo… el rostro de la madre y el del hijo, y los caminos borrosos de miedo,” (Mistral, v. 1-9, 511).  En general, este poema atribuye importancia a la religión y no sólo a esta ideología, sino al significado del valor puro de la actualidad también.  En total, como una puede ver, el estilo de escritura y la poesía de Gabriela Mistral capturan las emociones tan reales de la vida y por eso, su obra servirá como una guía literaria y personal para siempre.






Bibliografía  
Mistral, Gabriela. En Verso y Prosa. Antología. Desolación, Ternura, Tala, Lagar, Del Poema
de Chile Al Legado De Gabriela Mistral. Real Academia Española, 2010. Pp. 19, 184,
499, 259, 511. 02-02-2011.

Oyanguren, Palmira. Gabriela Mistral Alcayaga: "La India Vasca". Wikipedia: The Free 
           Encyclopedia. Nov. 14, 2003. Euskonews & Media. 02-02-2011.
           <http://en.wikipedia.org/wiki/Gabriela_Mistral>
           
Rubio, Patricia. Chasqui: revista de literatura latinoamericana. Gabriela Mistral ante la crítica:
            Bibliografía anotada. Santiago: Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos, Centro de
            Investigaciones Diego Barros Arana, Vol. 24, No. 2, Nov., 1995. Pp. 163. 7-02-2011.

Salinero, Stella. Revista: Nomadías. Nina Ciervo en la pedagogía poética de Gabriela Mistral.
Universidad de Chile, Facultad de Filosofía y Humanidades, Vol. 11, June 2010. Pp. 161.
7-02-2011.



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